Sesión 152

 

La sesión comienza cuando acaban de entrar al rope trick. Agra hace guardia las primeras dos horas y Miztli el resto del tiempo. Pasa la noche sin novedad. A la mañana siguiente buscan a Sr. Loro, aunque antes Miztli recibe un sending de Miribi preguntando dónde están y si necesitan algo, a lo que el clérigo de Vilangaya contesta que están buscando a Sr. Loro, no necesitan nada y ellos lo contactarán cuando estén libres.

Tras el desayuno, y después de buffear a Quetzalli con longstrider, shield other y magic vestment, el enano castea scrying para ver al pseudodragón. Lo observa en un jardín, volando con otros pseudrodragones. Se notan runas y escritos mágicos por todos lados. Se ve feliz, pero hay algo extraño: parece un poco distinto de como era, tal vez más brillante, más luminoso… Comenta su visión con los demás y concluyen que debe estar muerto. Entonces se teletransportan a donde lo viera antes. Revisan el huequito donde se encontraba, pero está vacío. Buscan por los alrededores y, tras una media hora, encuentran ua garrita que Alexandir reconoce como perteneciente a él. La guarda para que el clérigo le devuelva la vida al día siguiente.

Regresan entonces a donde durmieran mediante un teleport del humano, y se encaminan sigilosamente a las ruinas que habían visto a lo lejos, más o menos a 1 km de distancia: aparentemente los restos de un fuerte enorme, de hierro, con varios pajarracos parados sobre él. Conforme se acercan, constatan que están mirando hacia el suelo, del otro lado de las ruinas. Al aproximarse más, uno de los pajarracos los descubre y aparentemente avisa a los demás, pues todos dejan de observar el suelo y se concentran en el grupo.

Los aventureros continúan con precaución, volando cerca del suelo (Sthlyfaugh en el caldero de Agra, Quetzalli con air walk). Cuando llegan a unos 30 m del lugar, uno de los pajarracos los interpela telepáticamente, preguntando qué buscan. Miztli responde que quieren llegar a las capas 73 ó 422, a lo que el pajarraco dice que “tal vez por ahí podrían llegar”, por un precio. Le preguntan por el precio y, tras dudarlo un poco, responde que “tal vez 1000 gp por usar el portal”. A Alex y a Miztli les parece razonable, pero Sthlyfaugh grita abiertamente en common que mejor maten a los pajarracos, que son ocho. Éstos emprenden el vuelo, a la expectativa, y el que parece dirigir emite telepáticamente que se alejen de inmediato si no quieren morir, a lo que el semielfo responde que no están para pagar peaje y que ellos se lo buscaron.

Alexandir trata de calmar la situación: pregunta al pajarraco que si no se puede resolver hablando, y éste dice que sí, siempre y cuando controle a su amigo asesino. El humano y el enano tratan de apaciguar al shadowdancer, quien se muestra reacio y con un ansia de sangre sin límites, haciendo caso omiso de las pertinentes razones de sus compañeros: es mejor saber dónde están y cómo llegar a donde se dirigen. En un momento, el enano pierde la paciencia y transforma a Quetzalli en un quetzalcoatlus, mostrando a los pajarracos que el combate es inevitable.

Sigue una breve batalla sin consecuencias graves para ninguno de los dos bandos, pues cuando los pajarracos empiezan a sufrir heridas y constatan que no es fácil dañar a los aventureros, desaparecen todos a un tiempo (claramente tras haberse puesto de acuerdo telepáticamente). Agra y Sthlyfaugh tienen unas plantas malolientes que les crecen por todo el cuerpo, causando daño continuo, fruto de las esporas que les lanzaran un par de pajarracos. Después de cierto tiempo, Miztli castea heal en el semielfo, con lo que las plantas dejan de crecer. Poco después, las de Agra detienen su expansión por sí solas, aunque no caen. El semiorco se las arranca, pero el rogue parece feliz con su nuevo camuflaje.

Rápidamente constatan que las ruinas consisten sólo en dos pedazos de muro, que forman una esquina, además de los restos de lo que parece haber sido una torre: todo de hierro, viejo y desgastado pero no oxidado. En la parte de atrás, en la zona que estuvieran mirando los pajarracos, hay un hueco grande en el suelo. Lo observan con cuidado por un tiempo y no ven nada, a pesar de su darkvision. Tras dismissear el beast shape de Quetzalli, Miztli castea detect magic y percibe un aura muy fuerte (overwhelming) de conjuración. Eso es suficiente para concluir que muy probablemente se trate de un portal, y más aún sabiendo que están en la Planicie de los Portales Infinitos, sin contar que el pajarraco mencionó peaje por usar “el portal”… Pero, ¿a dónde conducirá?

Alexandir extrae una antorcha y, tras encenderla, la lanza al hueco. En cuanto toca la superficie, deja de verse. ¿Qué hacer? Ah, pues Sthlyfaugh decide saltar desde el caldero de Agra hacia el hueco, indicando a L’Infecteur que vaya tras él. Los otros quedan consternados, pero tras unos segundos de duda, Miztli y Alexandir siguen sus pasos. Agra vacila unos momentos más, pero como sin casters no puede irse de ahí, y considerando que no han visto una sola gota de agua en el lugar, se lanza también…

Fin de la sesión, a las 10:40 de 2 Calma 13306.

2000 xp por cabeza

Alex, Miztli: 347,332
Agra, Sly: 344,532

Comentarios

1) Lanzan la antorcha encendida. Esperan… No pasa nada… Tres rondas después se lanza Sly con todo y sombra. A la siguiente ronda entran Alex, Miztli y Quetzalli, y una ronda más tarde el único sensato: Agra, quien se mete sólo tras constatar que difícilmente podrá sobrevivir solo en donde está.

2) Experiencia reducida, pues en lugar de averiguar lo que se pudiera (independientemente de si había o no combate después) simplemente hicieron huir a los pajarracos, lo que ya sabían que es muy fácil de lograr.

3) Es verdad que ya son poderosos, pero lanzarse a un portal al azar en la Planicie de los Portales Infinitos, que es la capa exterior del Plano de las Capas Infinitas… y además después de que Miztli ya usó su beast shape y su heal… Estaban a dos rondas de cualquier lugar en el que hayan estado (al menos, de cualquier lugar en el que haya estado Miztli); ahora probablemente lleguen a quién sabe qué capa, con quién sabe qué peligros y criaturas, y de la que quién sabe cómo puedan salir… a menos que lleguen a la capa exterior de otro plano, o a otro lugar en la misma capa, claro está.

4) Sr. Loro: sí que se tardaron en ir a rescatarlo. Como han podido notar, no parece haber una sola gota de agua en todo el lugar, y el pseudodragón no lleva cantimplora. Tres días antes ya lo habían visto moribundo… Del tiempo que “le tocó” (d4+2 días), todavía le di uno más de gracia, pero no lo aprovecharon. Como los dados marcaron que, ya desesperado, salió y se lo comieron, para encontrar algún resto se necesitaba 15 en el check de suerte, pero como ha habido mucho caos y mucha merma últimamente, decidí dar por bueno ese 10.

 

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Bendecidos (149-157)

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