Sesión 215

Introducción pre-sesión

Entonces, Alexandir transcribe exitosamente el scroll de scrying que tenía y después prepara el hechizo. Mientras tanto, Belarak va a comprar un scroll arcano de greater teleport, guiado por parte de su ahora numerosa escolta. Sthlyfaugh pasa unas horas en el casino, donde gana 600 gp, y Aria sale a tocar flauta en el hotel, llamando la atención de varios huéspedes.

Mientras tanto, Belarak continúa observando a Banixta y nota que la situación cambia muy poco: sigue viendo a los cuatro individuos sentados en la alfombra negra, aparentemente recitando y cantando, además de hacer ademanes particulares. En un momento, el semiorco principal coloca una gran gema negra en el centro de la alfombra.

Hacia las 17:30, Los Papachongos salen de su habitación. Los esperan algunos miembros de su escolta. Hay otros en recepción y pronto llegan los demás… resulta claro que estaban distribuidos por el hotel. Los conducen a Fortunamol y al despacho de Arganu, a donde llegan a las 18:30: justo la hora en que estará listo su informe sobre Eklastos. Cuando Los Papachongos entran, la escolta permanece respetuosamente afuera, esperándolos.

Informe de Arganu sobre Eklastos (22 Lodo 13307, 18:30)

Como les había dicho, el que se hace llamar Eklastos procede del Brazo Horizontal de la Sierra Madre, al oriente de la zona dominada por la Triple Alianza y al sur del Macizo de los Gigantes. Es una zona agreste, sin entidades políticas de importancia. En la región viven muchos ogros y muchos orcos, ademas de humanos y varias otras criaturas. A lo largo de los siglos, esto ha conducido a que haya una población importante de orogs y semiorogs. En particular, Eklastos (que significa “potencia” en idioma orco akitamo oriental) procede de una de las pocas comunidades estables de semiorogs que existen en la región: Glabnireka.

Él pertenece a una de las familias principales de Glabnireka (los Aján), lo que le dio acceso a una buena educación en varios aspectos. Sin embargo, la familia dominante (los Kávitam) los mermó de manera sistemática hasta obligarlos a abandonar el lugar. Eklastos tomó ese nombre y juró vengarse y convertirse en el jefe de Glabnireka. Fueron aceptados en una tribu de orogs, aunque debieron ceder casi toda su riqueza para ser aceptados y obtener una posición de cierto privilegio, libres de las tareas y obligaciones más denigrantes.

El joven Eklastos (pues no ha usado otro nombre desde entonces) tuvo entonces la posibilidad de desarrollar su potencial, impulsado por el odio. Conoció al famoso Ibenisal, seguidor de Sucro, quien notó sus cualidades y lo aceptó, pensando haber ganado un esclavo de calidad. Sin embargo, las aptitudes y la dedicación del semiorog pronto lo colocaron por encima de todos, incluso de Ibenisal… así que éste, junto con el jefe de la tribu, planearon eliminarlo.

Pero el joven prodigio ya estaba mucho, pero mucho más allá de ellos. Adivinó sus intenciones (literalmente, pues llevaba mucho tiempo esperando ese momento) y se les adelantó. Terminó con la elite de la tribu pero respetó a los seguidores de Sucro, quienes se plegaron a él sin dudarlo, y tomó el mando de todos. Poderoso, organizado y con una tribu a su mando, pagó a otras tribus de orogs y ogros para conquistar Glabnireka. Tras la fácil victoria, pasó por las armas a más de la mitad de la población, a la cual levantó después como undeads con la ayuda de sus sirvientes.

Poco después recibió la Invitación. Provisto de grandes riquezas y de un fuerte contingente de sirvientes de calidad, acudió casi de inmediato, dejando sus dominios bajo el mando de undeads, que es casi imposible que lo traicionen jamás (se requeriría una voluntad extremadamente poderosa para lograrlo). Si bien especialista en undeads y con mayor conocimiento de ellos incluso que la mayoría de los seguidores de Sucro, su experiencia con demonios era limitada, lo que le hizo pasar un mal rato en La Puerta. Sin embargo, si alguien sabe cómo convertir las dificultades en oportunidades, es Eklastos… y además, tenía dinero, que siempre es muy útil, pero más aún cuando trata uno con demonios.

Finalmente llegó a la Ciudad de las Luces, si bien menos rico de lo que esperaba, también mucho más sabio. Comprendió rápidamente la situación y supo que tenía ventaja respecto a Pol-Henai; inició una batalla diplomática y monetaria contra él, que lo condujo a copar varios de sus mejores elementos, incluida Banixta. Otra ventaja que tiene es que es reconocido como un líder entre la gente de su lugar de origen, especialmente entre los seguidores de Sucro; tal vez no sea más noble que Ibenisal, pero sí mucho más hábil, así que ha sabido ganarse la confianza y el aprecio de los sucritas más poderosos; en contraposición, Pol-Henai escaló a base de destruir a sus competidores dentro del culto, así que llegó prácticamente solo a Lochomblis.

La hueste de Eklastos tiene, en comparación con otras huestes semilla típicas de Señores de la Muerte, una mayor proporción de clérigos y menor de demonios. Además, es lo suficientemente hábil como para entender el verdadero valor de los vampiros, así que aunque suelen cobrar caro, ha contratado a varios. Su propósito es destruir El Emplaste, un bastión de diablos en la Planicie de las Capas Infinitas que se ha mantenido durante siglos, así que la empresa otorgaría gran renombre a Sucro.

De manera general, puedo afirmar que Eklastos es un ente con los pies en la tierra, con una intuición extraordinaria, con un nivel de planeación y adaptación por encima de lo normal, y con mucho apoyo. Es un adversario nada despreciable. Sin embargo, tal vez confía demasiado en sí mismo y eso lo ha llevado a no tomar tantas precauciones como Pol-Henai. En particular, pude averiguar su nombre y el de sus dos lugartenientes, también semiorogs: él es Sebil Aján, sus dos lugartenientes son Luina Manya y Ajab Araja, ambos poderosos clérigos de Sucro. Luina esperó la Invitación largo tiempo, pero realmente nunca llegó a “merecerla”; ahora sabe que su mejor opción es apoyar a Eklastos. Ajab es joven; espera obtener sabiduría y, algún día, recibir su propia Invitación.

Actualmente los tres están realizando un ritual junto con Banixta desde hace varias horas, que muy probablemente tenga la finalidad de ‘transferir’ su poder como clériga de Auilfa a la fe de Sucro. Me atrevería a decir que si ustedes no consiguen interrumpirlo, básicamente dejará de tener sentido rescatarla…

La sesión empieza cuando acaban de leer el informe y están haciendo planes, en el despacho de Arganu. Se deciden por un secuestro similar al que le aplicaran a Somenios. Miztli castea greater scrying en Ajab Araja, pero el hechizo falla. Decide entonces intentar un scrying dirigido a Luina Manya, y mientras lo castea van Agra, Aria y Sthlyfaugh, acompañados por parte de la escolta, a Magicomol para comprar dos scrolls de shadow walk y siete de mind blank, además de una bellota mágica de roble y una de palma espinosa.

Afortunadamente, el hechizo de adivinación resulta exitoso, así que el enano puede ver la zona, lo cual basta para utilizar un greater teleport. Mientras tanto, Belarak sigue monitoreando con su propio hechizo y constatando que prácticamente nada cambia, aunque cree observar algunas grietas en la gran gema negra que hay al centro de la alfombra, cuando antes estaba perfecta.

Deciden ir al recinto de Los Aplanados para negociar medios de transporte, pero antes de partir le piden a Arganu una semblanza sobre Las Tres Gracias. La voz cavernosa responde que, como ya les había dicho, no se permite proporcionar información sobre el lugar, y les desea suerte en su empresa. Los más perceptivos alcanzan a notar un ligero cambio de tono en la siempre uniforme voz… que tal vez denote cierta inseguridad.

Empiezan a caminar, pero Alexandir ya se encuentra agotado por haber estado trabajando todo el día. Miztli lo repone con la varita de lesser restoration y el humano se sube el trono de Agra para viajar más relajado. En un momento, un cachito se prende del borde del trono y mira retadoramente al bárbaro; éste está a punto de darle un golpe cuando recuerda claramente a la Capitana Fresh advirtiéndole que nunca vuelva a tocar a ningún miembro de los Cuerpos del Orden, así que se contiene; le ordena que se vaya, pero el cachito sólo se inclina hacia él, sonriendo… y el orgulloso semiorco debe tragarse la furia y aguantar al polizón.

Después de una hora, más o menos, llegan al Río de Sal y observan, como en otras ocasiones en Gagastia, a varios puercoides dirigidos por lodosos que vierten calderos de sangre en él. Una media hora después llegan a su destino, pero al tocar la puerta se asoman unos ojos azules, pequeños, que claramente no pertenecen a Vick Assa. La vocecita que acompaña a los ojos les comunica que el portero no está y Fulihán tampoco, y que ella no tiene jurisdicción para cerrar el tipo de tratos que proponen. Los intuitivos Papachongos de inmediato sospechan que las autoridades de la ciudad probablemente tengan algo que ver con tan frío recibimiento.

Piensan entonces en ir a algún jardín, que son los únicos sitios que han visto en Gagastia donde hay suelo adecuado para que crezca un árbol, para sembrar un roble y viajar a través de él hasta el que dejaran en Adriana. Piden al teniente que los conduzca a alguno de los que vieron en el camino, pero éste advierte que, si bien los lleva con gusto, está prohibido entrar a propiedad privada sin permiso. Le preguntan por un jardín al que esté permitido acceder, y los conduce a uno, más hacia las afueras de la ciudad, rodeado por un muro en ruinas, donde les dice que pueden pasear a voluntad. También advierte que, si abandonan Las Tres Gracias y quieren volver, deben hacerlo a través de la oficina de migración que hay tras el portal que conecta con la Planicie de los Portales Infinitos.

Los Papachongos se disponen a plantar el roble con la bellota mágica pero deciden asegurar primero el éxito mediante un divination. Sin embargo, Miztli se hace bolas por no conocer adecuadamente la forma en que funciona el hechizo del druida y obtiene una respuesta irrelevante. Repite el proceso con más cuidado y se entera de que, como cabía esperar, el último roble que plantaran en Adriana ya falleció…

No parece haber otro camino más que a través del portal que conduce del Bosque de los Colmillos a Lochomblis, así que piden al teniente que los conduzca a la entrada del Pasaje de la Reina. Ahí se queda casi toda la escolta y sólo los acompaña un pequeño contingente, aunque antes de irse el teniente reitera que, si abandonan los dominios del Príncipe Oscuro, al regresar entren pasando por la oficina migratoria.

Cruzan el Pasaje y, apenas saliendo a Níbilo, se detienen a buffearse para ir a secuestrar a Banixta. Sthlyfaugh es introducido al bag of holding grande y Miztli activa un scroll de greater teleport al Bosque de los Colmillos, justo encima del portal. Llegan sin problemas, caen y emergen en Lochomblis, con tan mala suerte que surgen enmedio de una horda de undeads, y tres raitos cercanos no son afectados por el hide from undead que prudentemente casteara el clérigo, así que atacan al grupo. Todos se acercan a Miztli para que castee greater teleport para llegar hacia el lugar donde está Banixta, salvo Belarak quien, pensando en un combate, se aleja caminando hacia arriba gracias a su air walk. Eso retrasa la huida, de manera que el enano no es tocado una, sino dos veces, con lo que su constitución es seriamente mermada, pero da tiempo de que Aria saque a Sthlyfaugh: una cosa por otra. Por fortuna, los demás salen ilesos del trance y, tras el casting defensivo de Miztli, llegan a donde se está efectuando el ritual para convertir a la humana a la fe de Sucro, volando por encima de los presentes.

Ahí aplican el mismo procedimiento que con Somenios, aunque en este caso sí se requieren los dos baleful polymorphs porque la aún clériga de Auilfa resiste el primero, pero finalmente se ranifica, Agra la atrapa y la introduce en el handy haversack que Sthlyfaugh tiene preparado, Miztli logra que varios de los presentes se tiren al piso usando un greater command, Alexandir insinúa que están bajo órdenes de Pol-Henai; después Aria los manda al Plano de las Sombras con un scroll de shadow walk, Belarak pone un roble, Alexandir y Miztli lo rodean con wall of stone y, tras el druida castear transport via plants, emergen por el gran roble que está en el templo de Auilfa en Lerma, disparando la alarma a pesar de lo avanzado de la noche.

Ya está a la mano la jaula destinada a Banixta, con todas las comodidades posibles para una rana. Sthlyfaugh la mete tras plantarle un beso y, por el comportamiento del batracio, pronto queda claro que sus facultades mentales no fueron afectadas por el hechizo que le lanzara el druida. De inmediato Alexandir le castea un nondetection y, acto seguido, Macronius hace lo propio con un mind blank, para evitar que la localicen Eklastos y los suyos. Tras unos quince minutos de suspenso, se concluye que no hay persecución y el abad Claudio, quien acudiera con dos acompañantes al ser llamado, se despide y se retira. Es entonces que caen en la cuenta de que Macronius viste un camisón amarillo con puntos morados y un gorro de dormir que hace juego.

Una vez calmada la situación, Macronius comenta que se logró que Somenios recuperara sus facultades, gracias a la gloria de Auilfa, pero se requirió un ritual del más alto nivel: tal y como Los Papachongos habían sugerido, estaba bajo los efectos del Río del Olvido, al igual que Banixta. Cuando le mencionan que la clériga no respondió un sending, el abad les recuerda que él ya les había comentado que no los respondía, a pesar de que le habían mandado varios con diversas explicaciones…

Luego Sthlyfaugh relata que ella estaba en proceso de convertirse a la fe de Sucro… Macronius lo calla de inmediato y les recuerda que pronunciar el nombre de una deidad o de una criatura muy poderosa, como el Príncipe de los Muertos Revivientes, permite a ese ente observar todo lo que pasa donde se pronunció el nombre, así como a cierta distancia, en ese momento y por un periodo hacia el pasado y el futuro. Por lo tanto, debe tenerse mucho cuidado con los nombres de dichos seres. Agra aprovecha la oportunidad para darle un sape maestro al shadowdancer. Alexandir, por su parte, se queja amargamente de que los dioses arruinaron su vida, así que Macronius considera oportuno soltar una joyita de sabiduría: los dioses son capaces de arruinar o exaltar la vida de cualquiera, y por eso dice el refrán: “Escoge bien a tus dioses”.

El abad comprende que están cansados, así que los conducen a una habitación y les dan pan, queso y salchichón para que no se duerman con la barriga vacía, con vino para la sed y la digestión. Afirma que, al día siguiente, Somenios les agradecerá personalmente y Macronius mismo estará complacido de escuchar el relato del rescate de Banixta, además de que tienen dos entradas al Cuarto de los Regalos… Mientras esperan la cena, llega Ramo Blanco, saluda afectuosamente a todos y abraza a Belarak.

La noche transcurre sin novedad. A la mañana siguiente, desayunan y después Macronius cura a Miztli del daño que tenía en la constitución. Acto seguido, Agra y Alexandir entran al Cuarto de los Regalos, uno tras otro, y sale cada quién con un libro grande pero poco llamativo… Los clérigos se abocan a averiguar su naturaleza y resulta que son similares: si se estudia concienzudamente el libro de Agra durante 48 horas, distribuidas en cuando menos seis días, su fuerza aumentará mucho de manera inherente; el de Alexandir es similar, pero para inteligencia.

A continuación se entrevistan con Macronius, Brun Utis y Somenios. Hay otros clérigos de Auilfa presentes, claramente todos de alto rango. Primero que nada, piden a Los Papachongos que relaten el rescate de Banixta, no sólo por curiosidad sino para evaluar los riesgos que puedan derivar de ahí. Después Somenios, tras agradecer encarecidamente al grupo, cuenta sus aventuras: básicamente, como había dicho Brun, fueron atacados en el Bosque de los Colmillos, cerca del portal que conduce a Lochomblis, por un molón y sus secuaces. Ya en malas condiciones, lograron lanzarse al hoyo todos menos Cromius. En Lochomblis había una horda de undeads junto al portal (como Los Papachongos ya han visto que es común), que los atacó de inmediato. Estando ya mermados, la horda hizo estragos. Brun Utis y Goben-Dalh quedaron separados de Somenios y Banixta, así que el mago, al comprender que no podrían reunirse, alzó un muro de fuego que permitió la huida del fighter y la shadowdancer, mientras él se alejó con Banixta mediante un dimension door seguido de una larga carrera…

Llegaron a la ribera del Río del Olvido ya casi sin resistencia contra la energía negativa. Empezaron a cruzar saltando entre los bloques de hielo, pero Somenios resbaló y Banixta, al sacarlo del agua, se mojó también… Quedaron totalmente perdidos, pero gracias al instinto de supervivencia, o a la suerte, llegaron a la Ciudad de las Luces aún con vida. Ahí fueron notados por Pol-Henai, quien se acercó y los protegió contra la energía negativa; después los curó parcialmente y gestionó su bendición, tras lo cual quedaron a su servicio.

Como no se recordaban uno al otro, y ni siquiera sabían que habían llegado casi juntos a la ciudad, no sabe bien qué sucedió con Banixta o cómo terminó en las huestes de Eklastos. Recuerda a Banixta en el ejército de Pol-Henai, pues llamaba la atención por ser humana, además de clériga pero no del Príncipe de los Muertos Revivientes. Él cooperaba con el Señor de la Muerte porque éste lo había rescatado y porque le otorgó un pago jugoso, depositado en uno de los bancos. En la hueste gozaba de varios privilegios debido a sus capacidades, pero no era partícipe de la información clasificada que manejaba Pol-Henai.

Después relata cómo el ejército llegó al Llano del Hambre a través de un círculo de teletransportación del Salón de los Círculos, cómo se hicieron primero de hordas de undeads pequeñas y después de dos grandes, comandadas por Desgraciados. Estaban cercanos a La Desgracia cuando fue raptado por Los Papachongos.

Tras el discurso de Somenios, y de que éste y Brun Utis agradezcan nuevamente a Los Papachongos, Alexandir y el semiorco rubio tienen una breve conversación privada “de magos”. Después Macronius afirma que no debe retrasarse el rescate de Goben-Dalh, a pesar de estar aparentemente en una situación menos comprometida. La experiencia con Banixta mostró que incluso un día puede significar una diferencia descomunal. Como aliciente, les recuerda que tras ese rescate tienen dos entradas más al Cuarto de los Regalos, además de la de Aria. En cuanto a Cromius… es el único que ha respondido sendings y claramente sabe quién es y quiénes son sus antiguos conocidos; Macronius se ha mantenido en comunicación esporádica con él y… tiene algunos comentarios que hacerles, pero después de que traigan a la elfa.

Fin de la sesión, a las 12:00 de 23 Lodo 13307.

10,000 xp por cabeza

Miztli: 655,133
Agra, Alexandir, Belarak: 652,333
Aria, Sly: 649,833

Comentarios

1) Como les había aclarado Arganu en el informe que le pidieron sobre la Ciudad de las Luces: “El fenómeno luminoso, que da nombre a la ciudad, también desestabiliza la magia dentro de ella, aumentando, reduciendo o transformando sus efectos.”

Pero se me olvidó por completo… Tan divertido que iba a estar… Ni hablar. Dentro del juego, simplemente corrieron con suerte moderadamente buena.

2) A partir de ahora vuelvo a aplicar el bono de xp por llegar a tiempo, porque si no empezamos casi con media hora de retraso. Lo había dejado porque ya casi no había retraso y porque estaban casi todos iguales de xp, así que era más fácil, pero ya están desfasados otra vez y, por el horario, es importante empezar a tiempo.

 

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