Decimosexta sesión

 

La sesión empieza después de la muerte de Noctum a manos (¿a ramas?) de una mata asesina. Recogen algunos objetos del lugar y entierran a Noctum, previos ritos mortuorios. Dilos toma la cimitarra de Noctum y Algrosh toma su arco. Lo demás de su equipo es cargado en Petrona, salvo su herencia familiar, una longsword, que yace con él bajo tierra.

Cuando están terminando de cerrar la fosa, Jorge se inquieta y sale corriendo, sin hacer caso al llamado de los demás. Poco después regresa con un semielfo… que dice llamarse Amaguq y ser amigo de Noctum, cuyo rastro sigue desde hace semanas. Es claro que Jorge lo conoce y lo considera un amigo. Le hace más caso a él que a cualquiera de los miembros del grupo.

Al enterarse de la muerte de Noctum, se entristece. Relata su historia: vivía en un círculo druídico, con Noctum. Cuando éste se retiró al bosque para finalmente convertirse en ranger, el círculo fue atacado por varios humanos, tal vez 30. Tomados por sorpresa, tuvieron dificultad para defenderse. Los atacantes tenían equipo para andar en el bosque, pero su comportamiento general indicaba que no era gente acostumbrada a vivir en la naturaleza.

Pronto fue claro que los atacantes iban tras la Esfera de los Elementos, una reliquia al cuidado de los druidas. Al ver que perderían la batalla y probablemente morirían todos, como en efecto sucedió, uno de los druidas principales encargó a un pequeño grupo que huyera con la esfera, mientras él y otros contenían a los atacantes. Amaguq formaba parte del grupo que huía, pero fueron alcanzados por la magia del dirigente del grupo enemigo, un encapuchado. Poco antes de perder el conocimiento, Amaguq alcanzó a ver la cara de dicho personaje, mientras tomaba la esfera: un elfo con un arete, en el que hay una gema dorada con un brillo especial.

Amaguq decide unirse a los que fueran amigos de Noctum, para ayudarlos, estar protegido y ganar experiencia, con la idea de tomar venganza en su momento contra quienes asesinaron a todos los integrantes del círculo y robaron la reliquia. El grupo lo acepta, en parte debido al comportamiento de Jorge. Para mostrar su buena voluntad, Amaguq sale a cazar y regresa con un cervatillo de buen tamaño. Montan campamento, cenan y descansan.

El día siguiente transcurre sin novedad. Al caer la noche, están cerca de donde empieza el camino hacia el Paso: una cañada natural, pero bastante transitada. Prácticamente al pie de la cañada está la guarida de los kobolds. Discuten si sería mejor dormir en la entrada de la guarida, pero finalmente optan por permanecer a cierta distancia. La noche pasa tranquilamente.

En 2 Lodo 13306, comienzan a ascender por la cañada. El terreno es arenoso. Después de algunas horas, sienten que tiembla la tierra bajo sus pies… Todos salen corriendo, dejando a Jorge y a Petrona parados sin saber qué hacer. De repente, se abre la tierra y un ankheg muerde al equino. El grupo reacciona y ataca a la cucaracha gigante, quien trata de jalar a Petrona bajo tierra. Es difícil atinarle, pues sólo sobresalen sus mandíbulas. Después de un arduo combate, y casi de milagro, logran salvar a Petrona, pero la pobre mulita queda muy asustada.

Siguen ascendiendo y, al caer la noche, montan campamento. Descansan sin contratiempos. A la mañana siguiente, después de subir un poco, observan un brillo a unos 100 metros de distancia, sobre la ladera que queda a su izquierda (al sur). Distinguen que es un casco. Le dicen a Icanor que le tire una flecha, y el muchacho lo intenta… acertando en el centro del casco a pesar de la enorme dificultad. El casco deja de ser visible.

Deciden subir a investigar. Al llegar a esa zona, encuentran el casco tras una roca, cerca de la entrada de una cueva. Anathiel hace luz en el techo de la entrada y se asoman… Cuando ya no llega la luz, Anathiel la crea nuevamente en un muro de la cueva. Amaguq decide que no ilumina lo suficiente y enciende su linterna. Al fondo de la cueva, en una parte muy plana, hay una puerta.

Amaguq se acerca a la puerta. Cuando está como a metro y medio de ella, la puerta se dobla súbitamente, atrapándolo en su interior. De hecho, lo que parecía una puerta toma forma como de caja con una boca enorme, llena de dientes, entre los que se encuentra el ranger.

La reacción del semielfo es librarse del agarre y salir de ahí. Al intentarlo, se da cuenta de que está pegado al interior del monstruo, pero antes de que pueda hacer o decir algo más, el bicho lo estruja nuevamente, dejándolo inconsciente por el daño recibido.

Los demás reaccionan: Anathiel se da cuenta de que Amaguq está muriendo y canaliza energía, aunque cure también al enemigo. Algrosh guarda distancia, utilizando su glaive. Icanor también, mientras dispara flechas de dos en dos. Dilos y Divad desenvainan y atacan, el último desepcionado por no poder encontrar ningún punto vital en la puerta dentada, aunque sí nota su textura dura y rugosa, ahora de color gris oscuro.

Finalmente la aberración deja de moverse, después de varios tajos y flechazos. Le escurre entonces un líquido por la “boca”, y Amaguq, quien parecía estar apenas detenido casi afuera de la abertura, cae al suelo. Anathiel lo cura, así que recupera la conciencia.

Mientras tanto, Petrona había huido asustada, tras un fallido intento retentivo de Icanor. Al terminar el combate, Icanor sale tras ella y la llama a gritos, pero la mula sigue huyendo. Nunca sabremos si se dio cuenta de que es distinto arriar vacas de rancho que calmar animales en pánico: si se enteró, seguro ya se le olvidó. Además, lo más probable es que ya se le haya olvidado lo que es el miedo, y que entonces no haya entendido en absoluto el comportamiento del animal.

Al regresar Icanor sin la mula, Amaguq sale tras ella; la encuentra, logra calmarla, la trae de regreso. Mientras tanto, los demás revisan la cueva y descubren varios objetos amontonados tras una piedra. Hay armas y armaduras, monedas; también tres pergaminos dentro de un tubo de metal y un libro, ambos con escritura que no entienden.

Fin de la sesión.

333 XP por cabeza

Nota post data

Petrona fue desollada y preparada en escabeche por los kobolds. Adquirieron otra mula con los enanos de Kátor (no mencionado en la crónica correspondiente), y también la llamaron Petrona. Como el jugador de Divad (dueño de la Petrona original) no estuvo presente en esa sesión, los otros jugadores le aplicaron la meta-broma de que habían encontrado a la Petrona original con los enanos. Lo dejé pasar un par de sesiones, pero despúés le comuniqué la triste realidad (pues el personaje sí había estado presente). Lo menciono para que se entienda la repentina reaparición de la famosa mula.

 

Primera sesión    Sesión previa    Siguiente sesión

Masteraje

Bosque y montaña (12-18)

Comentarios

error: Content is protected !!