Trigesimosexta sesión

 

La sesión empieza cuando terminan de comer las fabricaciones de Mandúkar, el amigo de Jofani que los recibe en su casa. Están cansados, así que los llevan a dormir a un cuarto grande, con alfombras y almohadas. Toda la arquitectura de la ciudad es de tipo árabe, parecida a la de las ruinas desde donde entraron al Plano del Aire. Jofani se dispone a descansar, después de una semana de no dormir, pero Mandúkar lo “regaña” y se lo lleva.

Cuando despiertan, Mandúkar ya está al tanto de todo lo ocurrido. Quiere ayudar, por Jofani y por simpatía con el grupo. Tiene organizado dónde comprar equipo de tamaño mediano, dónde vender su tesoro y, más importante, les consigue una cita con un adivino poderoso que puede ayudarlos a localizar a Icanor.

Desayunan y salen a prepararse. Boram permanece para subir de nivel. Mandúkar y Jofani los acompañan. Los comerciantes los tratan bien. Se dirigen a la morada de Khan-al-Benar-al-Alumagi, el adivino. Durante la entrevista, éste los trata con respeto pero con distancia. Mandúkar habla extensamente con él, utilizando la lengua local.

Finalmente Alumagi les propone lo siguiente: “Yo haré todo lo posible por localizar a su amigo, y tal vez pueda llevarlos cerca de él (a esto último no me comprometo), si ustedes me traen una esfera de cristal azul claro que está a unos cuatro días de caída, en posesión de un mago o algo así.” Describe el lugar y el objeto que requiere. Cuando le preguntan por qué les pide a ellos recuperar la esfera, él dice que esa esfera tiene poderes sobre los djinn, y puede hacer que se maten entre sí. Por eso necesitan gente de otras razas que sea confiable.

Lucerna, que ha estado pensativa, pregunta si un martillazo destruiría la esfera. Alumagi reponde que cree que sí. Entonces la semielfa dice que ella no entregará a nadie un artefacto que pueda utilizarse con fines malignos, y que sólo puede comprometerse a (intentar) destruirla. Tratan de hacerle ver el punto, pero ella insiste. El adivino, de pocas pulgas, afirma que la entrevista ha terminado. El ambiente se tensa. Pero Alexandir encara a Lucerna: es importante rescatar a Icanor, y es importante hacerlo cuanto antes; además, casi todo puede utilizarse con fines malignos, si a eso vamos… Finalmente Lucerna cede, Mandúkar habla con Alumagi y se mantiene el trato. Lo juran en nombre de Yolius (¿y de Mika? No recuerdo si Lucerna lo pidió…).

Al salir, se les acerca un semielfo. Les parece que ya lo habían visto. Está solo y en busca de aventura. Lo consideran digno de ensayo y lo invitan a seguirlos. El recién llegado acepta. Dice llamarse Sthlyfaugh y estar entrenado en las artes del sigilo.

Mientras tanto Boram, quien decidiera tomar una copita para concentrarse mejor, cae en los dulces brazos del vino de Mandúkar (ése sí les queda de primera a ambos djinn) y finalmente no sube ese día. Debe hacerlo al siguiente. Alexandir no quiere perder tiempo, así que deciden ir a explorar la zona mientras los alcanza el pequeño.

Para el viaje compran unas brújulas: esferas de cristal con rayos por dentro y por fuera, éstos últimos graduados. Hay una piedrita dentro. Tiene una palanquita y una saliente de uno de los lados donde se unen los rayos externos. Para usarla, se jala la palanca, lo que hace que los rayos internos se cierren, llevando la piedrita al centro de la esfera. Entonces se detiene la brújula de la saliente y se suelta la palanca poco a poco. Después se suelta la esfera, que queda flotando. La piedrita se mueve lentamente hacia la puerta al Plano de la Tierra, lo que permite situar las otras puertas (marcadas en la esfera) y determinar la dirección que se quiere seguir. Para realizar la lectura, hay que esperar 10 minutos con la brújula inmóvil después de accionar la palanca.

Caen cuatro días, durmiendo sobre la marcha de uno en uno, y alcanzan una zona con varios asteroides. A lo lejos se ve un fuerte con una construcción como la descrita por Alumagi. Deciden aterrizar en un asteroide y dormir sobre suelo firme los tres, porque eso de dormir cayendo como que no es de gente. Alexandir amaina la caída mágicamente y, como es su costumbre, llega él mismo de cabeza casi hasta tocar el piso.

Apenas aterrizan, los ataca una nube animada, parecida a la que encontraran anteriormente. Como ya habían notado, es extremadamente rápida y versátil, además de que es difícil dañarla. Sin embargo, el hecho de pisar firme juega a su favor y, aunque con trabajos, logran diseminarla mucho sin que nadie del grupo esté en peligro de muerte.

En un momento Lucerna carga y, después de moverse la nube, cae sin control unos 150 metros. Al regresar, casi se hace puré contra el asteroide, pero Alexandir le aplica su paracaídas mágico y llega con bien.

Al sentirse ya débil, la nube se convierte en remolino y se les va encima, dañando a Sthlyfaugh y levantando en vilo a Alexandir, pero Lucerna le para el carro con un buen golpe, deshaciendo el remolino. Después termina con los pocos jirones inmóviles restantes, para evitar posibles recuperaciones.

Fin de la sesión, en “el anochecer” de 43 Lodo 13306 del Plano Combinado.

533 XP por cabeza

Epílogo

Quedan de acuerdo en que Boram se apurará y Jofani lo acompañará gran parte del camino, por protección y para que pueda dormir sin detenerse. Entonces se espera que tenga de 15 a 24 horas de retraso respecto al grupo.

Blackfire

1) Como Boram no participó, no gana experiencia. Está bien, pues les lleva mucha ventaja a los demás.

2) La borrachera de Boram surgió espontáneamente, pero si te parece que no le queda al personaje, simplemente le cayó pesada la comida de Mandúkar, o se resfrió después de seis días de caída.

Comentario

Por agilizar, no los he estado molestando con el peso ni con dormir con armadura, pero ahí voy otra vez (muajaja).

 

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Masteraje

La bruja (36-42)

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