Vigesimotercera sesión

 

La sesión empieza a medio combate, con Algrosh muerto y Jorge caído. Yar-Osse lanza un hechizo al jefe enemigo, que lo hace entrar en pánico y huir por tres rounds. Los demás atacan y se defienden lo mejor que pueden.

Repentinamente, aparece un hobbit montado en un pony, cargando hacia los enemigos. De manera casi simultánea, Anathiel se cubre de llamas y canaliza energía como nunca lo había hecho. Esto, aunado a la huida del jefe, cambia por completo el cariz del combate.

El grupo parece tener el control ahora. Las llamas de Anathiel aumentan en intensidad y colorido, su rostro es diferente, muestra sabiduría y calma. Lanza un fire bolt contra un enemigo y lo cocina en el acto, mientras sonríe y afirma: “Ya entendí”.

Poco a poco van cayendo los atacantes, incluido el hobbit escurridizo. El jefe sigue huyendo. Se aproxima un ave de fuego, pero ninguno la percibe como un enemigo. Anathiel dice: “Amigos, disculpen pero me tengo que ir” y se sube en el ave, no sin antes aniquilar, con un poderoso flame strike, a la plaga de ratas que ya se ablanzaba contra su creador. Amaguq se despide en élfico, haciendo una reverencia. Anthiel sonríe y levanta la mano en señal de despedida, con lo que todos sienten llenarse de energía, tienen más ánimo y atacan con mayor precisión.

El jefe viene regresando, pero al ver la situación ordena la retirada y sale corriendo nuevamente. Los dos que aún quedan de pie huyen sin mirar atrás. Uno cae en cuanto da la espalda, el otro logra correr algunos metros. Sin embargo, el jefe se aleja cada vez más, protegido por su plate mail.

Entonces Haken monta e inicia la persecución. Boram, el recién llegado, hace lo propio. Amaguq también, aunque a pie. De repente, el jefe es golpeado con un guijarro en plena frente: es Icanor, quien ha vuelto y ataca con la honda obtenida en la guarida de los kobolds. El jefe cambia de dirección, pero es alcanzado rápidamente y se rinde. Icanor, ignorante del hecho, ataca otra vez, así que el jefe desenvaina y lanza un tajo a Haken, con tal desesperación que falla y su espada sale volando.

Lo conminan a rendirse nuevamente, pero ya no confía. Sin embargo, Icanor lo abraza por atrás y logra dominarlo, a pesar de su fuerza reducida. Los demás ayudan rápidamente, incluyendo a Amaguq, que viene llegando. Haken lo amarra con una cuerda de seda.

Fin de la sesión.

1560 XP por cabeza

Comentario

En esta sesión hubo mayor organización por parte del grupo. También algo de suerte: al jefe se le cayó la espada dos veces en el mismo combate, y falló dos saves decisivos: contra grease y contra scare. También fue buena idea de Amaguq haber salido por el otro lado de la niebla. Encaró al hobbit y después lo persiguió, logrando evitar que hiciera casi nada.

 

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Masteraje

Cripta (19-25)

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