Trigesimoctava sesión

 

El poder de los dioses es enorme. Quien sigue su camino de manera consecuente, gana su favor. Todos los miembros del grupo son vistos con buenos ojos por alguna deidad, y quien protege a Lucerna decide que aún no ha llegado la hora final de la semielfa. De manera milagrosa su cuerpo vuelve a unirse, y su respiración, aunque tenue, continúa.

Mientras tanto, los demás tratan de terminar con la bruja, pero sin mucho éxito. En eso aparece por donde ellos habían llegado, un pequeñuelo montado en un gran gorila, con una armadura que, aunque parece descuidada y polvosa, es nada menos que una plate mail de algún material extraño. El recién llegado pregunta qué pasa. Le dicen que hay una bruja mala. Entonces castea una wind wall que disipa parcialmente la niebla.

Con eso pueden ver que la bruja, caminando por el “techo”, está cerca de Boram. La atacan, pero sólo Alexandir logra dañarla, pues las flechas de Sthlyfaugh no le hacen mella. Ella sale corriendo, dejando un rastro de sangre. El gorila trata de agarrarla, pero falla. Alexandir la persigue. La bruja hace niebla de nuevo, y aunque eso no retrasa al humano, ella logra llegar a la apertura y lanzarse al vacío. El arquero trata de seguirla, pero no logra cambiar la dirección. Al verla ya muy lejos, decide regresar y comunicar a sus compañeros que la bruja huyó.

Mientras tanto, el pegajoso no caído ataca a Boram y lo retiene entre sus cintas adhesivas. El halfling trata de escapar durante varias rondas, sin éxito. El pequeño recién llegado ordena al gorila que ataque lo primero que vea dentro de la niebla, así que le simio golpea a Boram. Éste pide auxilio y el otro le dice al gorila que deje de atacar. Para esto, Sthlyfaugh ya está cerca del pegajoso y lo conecta con precisión, tumbándolo.

Boram canaliza descuidadamente y resucita a los pegajosos, que atacan de inmediato. Lucerna también ya está consciente. Terminan rápidamente con los monstruos y se aseguran de que estén muertos. El recién llegado averigua que fueron humanos, transformados con alguna magia poderosa, que resisten el daño (de lo que ya todos se habían dado cuenta) y que el fuego les afecta de manera especial.

Entonces se presenta: Belarak, con su gorila Bantu. Dice que el adivino Alumagi le sugirió que fuera a ayudarlos, para que tal vez ellos lo ayudaran también, pues afirma buscar un objeto “druídico”, cuyas características no entenderían los no iniciados… Hablan con él, lo escanean tanto como pueden: parece aceptable.

Alexandir descubre un cofre y un escudo en un rincón. Cuando Sthlyfaugh se acerca a tratar de abrirlo, nota que la cerradura está atascada: en algún momento, alguien la echó a perder, a propósito o sin querer. Después de cierta deliberación, deciden que Lucerna le dé unos espadazos, luego de que el semielfo revisara que no había trampas.

Dentro del cofre hay una jarra y un cáliz, ambos de plata. Son de tamaño grande, adornados con piedras azul oscuro. También hay un scroll case con dos scrolls. Nadie tiene preparado read magic, pero logran averiguar que son de magia divina.

Después revisan el otro cuarto que hay. Parece una mezcla de prisión, cuarto de torturas, laboratorio de disección rudimentario, cocina, dormitorio… Hay varios aparatos de tortura, pero improvisados. Hay algunas partes disecadas, en particular caras de djinn. utensilios varios, sustancias para curtir pieles y conservar cadáveres. Todo está sucio y apestoso. No parece haber nada de valor, ni ningún documento escrito.

Salen y regresan, llegando a la puerta de metal negro que abre hacia “abajo”. Tiene una inscripción en auran. Como no pueden leerla, Alexandir prepara comprehend languages y traduce: “Sólo entra si te lo permite tu intelecto”. Piensan en descansar antes de entrar, pero consideran arriesgado esperar todo el día en ese lugar, así que deciden abrir la puerta.

Tratan de girar la manivela entre Bantu y Lucerna, luego Bantu solo… finalmente la semielfa se desespera y la abre. Hay un pasillo hacia abajo, de unos 20 m, que llega a otra puerta similar, pero sin manivela y con varias líneas escritas… aunque no alcanzan a distinguirse los símbolos.

Lucerna cambia con cuidado la dirección de su gravedad, de manera que camina por el pasillo. Avanza unos metros, se detiene…

Fin de la sesión, poco después del medio día de 46 Lodo 13306.

800 XP por cabeza

 

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La bruja (36-42)

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